Un joven de 18 años y una mujer de 29, integrantes de Patria Grande, fueron aprehendidos tras realizar pintadas en apoyo a Cristina Kirchner en pleno centro rosarino. La Policía los detuvo tras la denuncia de un particular. Militantes se concentran desde anoche en la Comisaría 2ª exigiendo su liberación y denunciando criminalización de la protesta.
Por: Jorge Díaz
La noche del miércoles terminó con un foco de tensión en Rosario, en medio de una jornada política ya cargada por la movilización en respaldo a Cristina Fernández de Kirchner. Cerca de las 21.10, dos militantes de la agrupación Patria Grande fueron detenidos en la intersección de San Juan y Sarmiento por realizar pintadas en la vía pública con consignas a favor de la ex presidenta. Según testigos, un vecino increpó al grupo que aficheaba en la zona y realizó la denuncia que derivó en el operativo policial.
Los jóvenes fueron identificados como Nehuén F., de 18 años, y Magdalena C., de 29. En su poder la policía secuestró dos baldes de pintura, dos aerosoles y dos brochas. Ambos fueron trasladados a la Comisaría 2ª, ubicada en Paraguay al 1100, donde ya desde los primeros minutos comenzaron a concentrarse militantes en reclamo de su liberación. Alrededor de más de 30 personas se apostaron frente a la seccional, en una vigilia pacífica que fue creciendo con el correr de las horas.

El episodio se inscribe en una jornada de alto voltaje político: desde temprano, Rosario fue escenario de piquetes en accesos clave, una conferencia de prensa sindical y una masiva movilización en Plaza 25 de Mayo en repudio a la condena judicial que dejó a Cristina Kirchner con prisión domiciliaria y proscripción política. La detención de los militantes se dio en ese contexto, cargado de tensiones entre sectores movilizados y las instituciones.
De acuerdo a la reseña policial, se dio intervención al fiscal de Flagrancia Marcelo Vitola, quien ordenó que los aprehendidos fueran notificados por el delito de daño, conforme el artículo 183 del Código Penal, por las pintadas en la vía pública. También se dispuso su libertad bajo notificación de causa, en los términos del artículo 218 del mismo código.
Desde Patria Grande denunciaron “persecución política” y advirtieron sobre “el avance represivo frente a expresiones mínimas de protesta”. En tanto, organizaciones de derechos humanos como APDH Rosario y referentes del movimiento estudiantil también expresaron preocupación por “el uso de figuras penales menores para disuadir la militancia”.

A pesar del malestar, no se registraron incidentes durante la vigilia. Sin embargo, desde la Policía se reforzó la presencia en las inmediaciones de la comisaría.
La detención de los dos militantes por realizar pintadas a favor de Cristina Kirchner reavivó el debate sobre los límites del derecho a la protesta en contextos de conflictividad política. Aunque el hecho fue caratulado como un daño menor, la respuesta social fue inmediata y dejó en evidencia un clima de creciente polarización, donde incluso expresiones simbólicas como una pintada pueden derivar en detenciones, movilizaciones y tensión institucional. El caso también expone el delicado equilibrio que deben manejar las fuerzas de seguridad frente a la protesta política, en una Argentina atravesada por la judicialización y el conflicto social.
Algo en Común El diario de Rosario