La Municipalidad de Rosario, a través del Juzgado de Faltas, aplicó la máxima sanción a un conductor que, tras embestir dos autos estacionados en el centro y tratar de escapar, dio positivo en alcoholemia. Además, deberá pagar una multa millonaria y realizar un taller de concientización vial.
La Municipalidad de Rosario, por medio del Juzgado de Faltas, resolvió sancionar con cuatro años de inhabilitación para conducir a un hombre que el pasado sábado, poco después del mediodía, protagonizó un siniestro vial en pleno microcentro bajo los efectos del alcohol.
El incidente ocurrió en calle Rioja, donde el conductor impactó primero contra un vehículo estacionado entre Maipú y San Martín, y en la cuadra siguiente embistió otro automóvil detenido. Acto seguido, intentó huir del lugar, pero fue interceptado en la esquina de Rioja y Sarmiento por un patrullero policial que bloqueó su paso, evitando así un riesgo mayor para peatones y otros vehículos.
Agentes municipales de Tránsito le realizaron el test de alcoholemia, que arrojó 1,95 gramos de alcohol por litro de sangre, superando ampliamente la tolerancia cero que rige en la ciudad. El vehículo fue caucionado y el caso derivado inmediatamente al Tribunal de Faltas, sin que se registraran personas lesionadas.
Tras la instrucción del expediente, el Juzgado de Faltas aplicó la sanción de cuatro años de inhabilitación para conducir, junto con una multa que supera el millón y medio de pesos y la obligación de asistir a un taller de concientización en seguridad vial, dictado por la Dirección General de Tránsito. Según explicó Gastón Laville, administrador general del Tribunal, “estamos ante el grado cuarto de alcohol en sangre, la máxima pena dentro de la normativa municipal, donde se supera 1,5 gramos por litro”.
Algo en Común El diario de Rosario