Con una inversión de 28.000 millones de pesos y recursos provinciales, se avanza en la estabilización del cauce del arroyo Saladillo para evitar el colapso del puente Molino Blanco, vital para la comunicación regional. La obra se desarrolla en dos etapas y promete frenar una problemática que lleva más de 20 años en estudio.
La Provincia de Santa Fe puso en marcha una intervención estratégica y urgente para detener el retroceso de la cascada del arroyo Saladillo, ubicada en la zona sur de Rosario, a pocos metros del paso hacia Villa Gobernador Gálvez. Esta obra, que había sido abandonada por el Gobierno nacional, fue retomada y financiada por la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro, con fondos provinciales.
Según explicó el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, actualmente se ejecutan los primeros trabajos en el cauce del arroyo, que comprenden perforaciones de alivio, desvíos del agua y la construcción de muros guías. Estas tareas preparatorias son fundamentales para la próxima etapa: la construcción de una pantalla continua de defensa que frene la erosión progresiva que amenaza la infraestructura del puente Molino Blanco.
Este retroceso es una problemática histórica que se analiza desde hace más de dos décadas. Durante los últimos diez años, la cascada avanzó más de 400 metros hacia el puente, poniendo en riesgo uno de los principales vínculos entre Rosario y Villa Gobernador Gálvez. En palabras del ministro Enrico, “la situación no daba para más espera, había que actuar antes de que sea tarde”. Así, la provincia decidió asumir la obra, que implica una inversión cercana a los 28.000 millones de pesos y la utilización de más de 2.500 toneladas de hierro enterradas hasta 34 metros de profundidad, una estructura equivalente a un edificio de 10 pisos bajo tierra.
El proyecto total contempla dos etapas complementarias. En primer lugar, se avanza con la consolidación del sector del puente para garantizar la estabilidad estructural, tarea que ya registra un 90% de avance. En segundo lugar, se desarrollan los trabajos de estabilización de los laterales y la cascada misma, mediante la construcción de dos pantallas subterráneas de hormigón armado que actuarán como barreras contra la erosión. Esta fase presenta un progreso aproximado del 20%.
El secretario de Recursos Hídricos, Nicolás Mijich, detalló que en julio se han instalado cinco módulos de hormigón de la pantalla principal y siete bloques de anclaje. Además, se finalizó la reconstrucción de la losa de fondo y se colocaron mantas de bloques de hormigón adheridos a geotextiles para proteger los estribos del puente Molino Blanco. Sobre la segunda etapa, Mijich precisó que la pantalla continua ubicada aguas abajo funcionará como defensa principal, mientras que la pantalla discontinua aguas arriba servirá de anclaje. Ambas estarán conectadas mediante vigas que garantizan la estabilidad y el funcionamiento conjunto del sistema.
En conclusión, esta obra representa una solución de fondo para una problemática que, de no atenderse, podría derivar en consecuencias trágicas para la infraestructura vial y la conectividad regional. La decisión provincial de intervenir con recursos propios evidencia la urgencia y la importancia de preservar este paso clave para Rosario y Villa Gobernador Gálvez.
Algo en Común El diario de Rosario