Conducir sin la chapa identificatoria o con el dominio adulterado expone a fuertes sanciones y a la imposibilidad de continuar la marcha. En 2025, más de 7.200 conductores fueron multados en rutas y autopistas del país.
Circular con la patente ausente, mal colocada o adulterada no es una falta menor, sino una infracción grave que es sancionada en los controles viales de todo el país. Así lo advierte la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), que durante 2025 detectó y sancionó a 7.235 conductores que incumplían con esta obligación básica en rutas y autopistas argentinas.
Según remarcaron desde el organismo, la chapa patente debe estar colocada de forma visible, legible y sin ningún tipo de aditamento, tal como lo establece la normativa vigente. En ese sentido, la identificación del vehículo es un requisito esencial para la seguridad vial y para los sistemas de control y fiscalización.
En cuanto al marco legal, la ley nacional exige que todos los vehículos, incluidos acoplados y semirremolques, cuenten con sus chapas patentes reglamentarias correctamente colocadas. Además, establece que si un rodado circula sin dominio o lo lleva en un lugar incorrecto, no puede continuar su marcha hasta regularizar la situación.
Asimismo, la ANSV supervisa el uso correcto de las patentes en los operativos que despliega en todo el territorio nacional. En ese contexto, la multa por circular sin la chapa identificatoria puede alcanzar los 1.800.000 pesos, dependiendo de la jurisdicción, lo que refleja la gravedad de la infracción.
Desde el organismo también señalaron que, en septiembre de 2025, el Gobierno Nacional anunció la normalización en la distribución de chapas patentes, luego de regularizar el proceso de provisión de patentes metálicas en todo el país. De este modo, se buscó dar respuesta a una situación que había generado inconvenientes en la entrega de dominios.
En relación a las excepciones, la normativa contempla que solo en casos de robo, hurto, pérdida o deterioro de la patente se permite circular con una patente provisoria de papel oficial, y únicamente por un plazo máximo de 60 días.
Más allá del aspecto sancionatorio, circular sin dominio afecta directamente la trazabilidad del vehículo y dificulta su identificación en casos de siniestros viales, lo que implica un riesgo adicional para la seguridad pública. A esto se suman prácticas deliberadas, como retirar u ocultar la patente para evitar multas por exceso de velocidad, una conducta expresamente prohibida y considerada como una de las que mayor desapego evidencia hacia las normas de tránsito.
En definitiva, circular sin patente no solo expone al conductor a multas elevadas y a la retención del vehículo, sino que vulnera reglas básicas de convivencia vial. La identificación del dominio no admite excusas y constituye una obligación indispensable para garantizar el orden y la seguridad en la vía pública.
Algo en Común El diario de Rosario