El Gobierno provincial comenzó la formación de agentes para el manejo de armas de “baja letalidad”. Se incorporaron 100 pistolas Taser, 100 lanzadoras Byrna y cámaras corporales como parte de una licitación destinada a reforzar la seguridad.
El Gobierno de Santa Fe dio inicio a la capacitación de la Policía provincial en el uso de las nuevas pistolas Taser y lanzadoras Byrna, recientemente adquiridas mediante licitación. La medida se enmarca en la estrategia de modernización de la fuerza impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro, que busca sumar herramientas de “baja letalidad” para ampliar las alternativas de intervención de los efectivos.
En primer lugar, las instancias de formación comenzaron con un grupo reducido de cuatro instructores maestros, quienes fueron entrenados en Buenos Aires por la empresa fabricante, junto a fuerzas de otras provincias. “El curso fue de muy alto nivel”, destacó el comisario supervisor Manuel Berraz Montyn, encargado de coordinar la capacitación.
A partir de esa experiencia inicial, se están formando 15 instructores locales, que serán responsables de replicar los contenidos a lo largo y ancho de la provincia. “Todos contamos con experiencia en tiro y en metodología de enseñanza. Este es un paso clave para transmitir con éxito el manejo de un recurso completamente novedoso”, agregó Berraz Montyn.

Por otra parte, el Ministerio de Justicia y Seguridad emitió una resolución que protocoliza el uso progresivo de la fuerza, con el objetivo de garantizar que las nuevas armas se empleen bajo normas estrictas y procedimientos adecuados.
El protocolo de práctica divide el espacio en dos áreas: una zona segura, destinada a observadores y al personal que recibirá la descarga, y otra de práctica sobre tatamis, donde el operador ejecuta el disparo.
Antes de accionar, el cursante debe advertir verbalmente y alistar el arma. El impacto de los dardos eléctricos dura cinco segundos y es seguido por una maniobra de asistencia para evitar caídas. Finalmente, se retiran los dardos, se realiza la asepsia y se conserva el material para peritaje, mientras el participante es monitoreado durante diez minutos.
La licitación no solo incluyó las 100 pistolas Taser y 100 lanzadoras Byrna, sino también la compra de 200 cámaras corporales (bodycam) y 600 cartuchos adicionales. Las Taser permiten inmovilizar a un agresor mediante una descarga eléctrica sin provocar lesiones graves, mientras que las Byrna funcionan con dióxido de carbono y disparan proyectiles de polímeros que pueden contener sustancias irritantes.
Según remarcaron desde el Gobierno, estas herramientas buscan reforzar la seguridad ciudadana en un contexto de creciente violencia, brindando a los policías más opciones de intervención sin recurrir directamente al uso del arma de fuego.
Algo en Común El diario de Rosario