La plaza Santa Isabel de Hungría fue reinaugurada con la presencia del intendente Pablo Javkin, en el marco del Plan de Plazas de Rosario. La jornada coincidió con el 30° aniversario de la Casa de Cultura, en un emotivo encuentro que unió historia, identidad barrial y disfrute comunitario.
Este sábado 24 de mayo, el barrio Alvear vivió una tarde inolvidable. En el sudoeste rosarino, cientos de vecinos se reunieron para celebrar dos hitos fundamentales para la comunidad: la inauguración de la renovada plaza Santa Isabel de Hungría y el 30° aniversario de la Casa de Cultura Barrio Alvear, un espacio emblemático y querido que acompaña la vida cultural de la zona desde hace tres décadas.
Con un fuerte espíritu comunitario y una gran convocatoria popular, el evento contó con la presencia del intendente Pablo Javkin, autoridades municipales, referentes culturales y sociales, y familias que participaron activamente de las múltiples propuestas lúdicas, artísticas y recreativas que marcaron la jornada.
La remodelación integral de la plaza Santa Isabel de Hungría forma parte del Plan de Plazas impulsado por la Municipalidad de Rosario, en el marco de las obras por los 300 años de la ciudad. Los trabajos incluyeron nuevas áreas de juegos, reordenamiento del espacio, mejora del arbolado, instalación de sistema de riego automatizado, nuevos senderos accesibles, bancos y un escenario jerarquizado al aire libre que fue protagonista de las celebraciones.
Ubicada entre las calles Garibaldi, Iriondo, Ameghino y Lett, la plaza ahora cuenta con un Jardín de Mariposas, juegos con piso antigolpes, iluminación LED y espacios de descanso que invitan a la permanencia segura, cómoda y alegre. “Como barrio Alvear merece, como toda la ciudad merece”, afirmó el intendente Javkin al destacar el valor de estos espacios para fortalecer el tejido social.
Además, subrayó: “Vinimos a cumplir lo que prometimos hace un año. La plaza ya es una realidad, con chicos jugando, con luz, con color, para que la gente buena ocupe el lugar que le pertenece”.
A pocos metros de allí, la Casa de Cultura Barrio Alvear, ubicada en Pasaje Lett 4253, celebró sus 30 años de historia colectiva, en una tarde repleta de emociones y actividades. La institución, nacida por impulso de vecinos como Lucio Pérez y sostenida por generaciones de voluntades, se ha convertido en un verdadero faro cultural en la zona.
Durante la jornada, se abrieron espacios para talleres de diseño textil, juegos de mesa, actividades para primera infancia, una biblioteca abierta con lecturas compartidas y propuestas interactivas como el mapa barrial participativo. También hubo feria de Economía Social, juegos ópticos y talleres de cianotipia, que capturaron el otoño con creatividad.
La secretaria de Cercanía y Gestión Ciudadana, Carolina Labayru, destacó el trabajo del municipio en el territorio: “Este es uno de los 27 espacios públicos que vamos a transformar este año. Lo que sucede aquí no es aislado: forma parte de una política de cercanía, que construye comunidad desde el encuentro”.
El gran escenario de la plaza se encendió al mediodía con presentaciones de artistas locales, ballets folclóricos como Herencia de Tradición y Caricia del Alma, y espectáculos musicales a cargo de Sol García, De a Tres y Laura. La cultura barrial fue la gran protagonista, en una jornada que combinó pasado, presente y futuro en un mismo lugar.
Desde su reinauguración el año pasado —tras una remodelación integral de más de 330m²—, la Casa de Cultura de barrio Alvear se consolidó como centro cultural municipal de puertas abiertas. Hoy ofrece talleres, teatro, espacios para infancias, lecturas, diseño textil, y dispositivos como La pared invisible y El mundo de los primeros años, con una clara vocación de promover derechos culturales e inclusión comunitaria.
En palabras de sus coordinadores, “es un lugar para crear vínculos, proyectar sueños y construir barrio desde el arte y la participación”.
La jornada en barrio Alvear es un claro ejemplo de cómo el Estado puede mejorar la calidad de vida de las y los ciudadanos con políticas que combinan infraestructura, cercanía y cultura popular. En el extremo sudoeste de la ciudad, una plaza revitalizada y una casa cultural con historia fueron el escenario de una celebración donde la alegría del encuentro fue protagonista.
Algo en Común El diario de Rosario