Las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda avanzaron con un dictamen consensuado para establecer un nuevo marco regulatorio. La iniciativa propone modificar los porcentajes de corte de bioetanol y biodiésel, limitar la concentración empresarial y reemplazar el actual sistema de cupos y precios definidos por el Estado por un esquema con mayor competencia.
El Senado de la Nación avanzó este jueves en el tratamiento de un nuevo marco regulatorio para los biocombustibles, luego de que las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda se reunieran en el Salón Illia para analizar los distintos proyectos presentados sobre la materia.
Tras el debate y la incorporación de modificaciones consensuadas entre los distintos bloques, el dictamen quedó a disposición de los senadores para su firma, un paso que acerca la iniciativa a su tratamiento legislativo.
El proyecto reúne aportes de iniciativas impulsadas por senadores de diferentes espacios políticos, entre ellos representantes de Independencia, Movere Santa Cruz, Provincias Unidas, La Libertad Avanza, Primero los Salteños, Movimiento por Misiones y el bloque Justicialista.
La presidenta de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Flavia Royón, explicó que el texto final incorpora cambios y aportes surgidos durante el debate parlamentario. Uno de los principales puntos está vinculado con el bioetanol, para el cual se propone establecer un corte total del 15%.
Según el dictamen, ese porcentaje estaría compuesto por un 6% de bioetanol elaborado a partir de caña de azúcar, otro 6% proveniente del maíz y un 3% destinado a un esquema de competencia.
Además, el proyecto incorpora un límite para evitar una excesiva concentración del mercado. De acuerdo con la propuesta, ninguna empresa podrá concentrar más del 20% del volumen correspondiente.
La intención es modificar la estructura actual del sector y promover una mayor participación de empresas, evitando que una parte significativa de la producción quede concentrada en pocos actores.
En cuanto al biodiésel, el dictamen establece un esquema diferenciado que regiría, inicialmente, hasta 2030. La propuesta contempla dos segmentos: empresas integradas y no integradas, junto con mecanismos destinados a limitar la concentración.
En particular, ninguna empresa podrá acceder a más del 10% del cupo destinado al segmento de las compañías no integradas, mientras que este régimen tendría vigencia hasta 2036.
La discusión sobre este punto busca atender las diferencias existentes entre las empresas que participan del sector y preservar la participación de productores que, por su escala o ubicación geográfica, enfrentan mayores dificultades para competir.
Por su parte, el senador Pablo Cervi, de La Libertad Avanza, sostuvo que las modificaciones incorporadas al proyecto apuntan a preservar la participación de los actuales oferentes, especialmente de aquellas empresas que enfrentan desventajas competitivas por su distancia de los puertos o por su ubicación geográfica.
Al mismo tiempo, destacó que el objetivo político y económico del nuevo régimen es avanzar hacia un mercado con mayor competencia, en reemplazo del sistema vigente, donde la autoridad de aplicación tiene una participación central en la determinación de cupos y precios.
En ese sentido, el dictamen contempla la posibilidad de avanzar en un mercado electrónico y en la celebración de contratos, herramientas que buscarían otorgar mayor dinamismo y previsibilidad a las operaciones del sector.
Además, el proyecto habilitaría a las provincias a ampliar los porcentajes de corte, tomando como referencia experiencias como la desarrollada en Córdoba.
Cervi también puso el foco en las posibilidades que el nuevo régimen podría generar para atraer inversiones, especialmente en el sector del bioetanol.
El senador señaló que ya existen proyectos de inversión anunciados y consideró que la eventual sanción de una nueva ley podría abrir oportunidades para ampliar la capacidad productiva y generar desarrollo.
Si bien reconoció que el sector del biodiésel mantiene actualmente capacidad ociosa, sostuvo que el bioetanol presenta un escenario diferente y podría convertirse en un área con potencial para captar nuevas inversiones.
Finalmente, la senadora Patricia Bullrich, de La Libertad Avanza, destacó los cambios introducidos durante el debate parlamentario y consideró que el proyecto sufrió modificaciones importantes respecto de su versión original.
La legisladora sostuvo que la iniciativa representa “un avance muy importante para que las no integradas sientan que han sido tenidas en cuenta y consideradas”.
De esta manera, tras las intervenciones de los senadores y con el texto consensuado ya disponible para la firma, concluyó la reunión plenaria y el Senado dio un nuevo paso hacia la modificación de la actual Ley de Biocombustibles.
El debate ahora se trasladará al plano político y legislativo, donde deberá definirse si el consenso alcanzado en comisión logra sostenerse en el recinto y convertirse en un nuevo marco regulatorio para una actividad estratégica, atravesada por intereses productivos, energéticos y federales.
Algo en Común El diario de Rosario