Alquilar ya es un lujo: el salario mínimo no alcanza para pagar un monoambiente en Rosario

La crisis del poder adquisitivo sigue golpeando a los sectores más vulnerables. Según un informe del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso), el Salario Mínimo, Vital y Móvil quedó por debajo del costo promedio de un monoambiente en Rosario. Además, los jubilados que perciben la mínima deben destinar cerca del 80% de sus ingresos para acceder a una vivienda, sin contar expensas ni servicios.

La creciente brecha entre los ingresos y el costo de la vivienda volvió a quedar expuesta en Rosario. Mientras los alquileres continúan aumentando por encima de las posibilidades de millones de trabajadores y jubilados, el salario mínimo ya no alcanza siquiera para cubrir el valor mensual de un monoambiente promedio en la ciudad.

Según el último relevamiento realizado por el Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso), durante junio el precio medio de los departamentos de un ambiente alcanzó los $380.000, superando los $367.800 del Salario Mínimo, Vital y Móvil. En consecuencia, un trabajador que percibe el ingreso mínimo formal no logra cubrir el costo total de un alquiler básico, incluso antes de afrontar gastos esenciales como alimentos, transporte, salud o servicios públicos.

Además, el informe advierte que la situación resulta aún más crítica para los jubilados. Quienes cobran la jubilación mínima deben destinar cerca del 80% de sus haberes para alquilar un monoambiente promedio, una proporción que evidencia el deterioro de las condiciones de vida de los adultos mayores.

De acuerdo con los datos relevados, los alquileres registraron durante junio incrementos interanuales del 36% para los monoambientes, del 29% para los departamentos de dos ambientes y del 33% para las unidades de tres ambientes.

Asimismo, en comparación con mayo, los monoambientes aumentaron un 2,7%, mientras que los departamentos de tres ambientes registraron una suba del 4,3%. Por el contrario, las unidades de dos ambientes mantuvieron los mismos valores del mes anterior.

En números concretos, la mediana de los alquileres en Rosario se ubicó en $380.000 para los monoambientes, $490.000 para los departamentos de dos ambientes y $650.000 para las unidades de tres ambientes.

Sin embargo, la situación se agrava al considerar las expensas. El estudio señala que estos costos adicionales representan, en promedio, el 16,4% del valor del alquiler. Por lo tanto, el desembolso final que enfrentan los inquilinos resulta considerablemente superior a los montos publicados en las ofertas inmobiliarias.

Por otra parte, el Índice para Contratos de Locación elaborado por el Banco Central registró una actualización interanual del 31,9% al inicio de junio, reflejando que los contratos vigentes también continúan ajustándose a un ritmo elevado.

Los datos muestran además una tendencia que se viene consolidando desde principios de año. Desde enero de 2026, la jubilación mínima dejó de alcanzar para cubrir el alquiler de un monoambiente promedio en Rosario, una situación que no se había registrado con esta magnitud en períodos recientes.

Aunque la oferta de departamentos en alquiler creció alrededor de un 20% respecto del mismo período del año anterior, el aumento de la disponibilidad no logró traducirse en una reducción significativa de los precios. Por el contrario, el acceso a la vivienda continúa siendo uno de los principales problemas económicos para miles de familias rosarinas.

Los números reflejan una realidad cada vez más compleja: mientras los alquileres siguen absorbiendo una porción creciente de los ingresos, trabajadores y jubilados ven deteriorarse su capacidad de sostener gastos básicos. En un contexto de desaceleración inflacionaria pero con salarios que continúan corriendo detrás del costo de vida, el acceso a una vivienda digna se convierte para muchos en un objetivo cada vez más difícil de alcanzar.