Alarma en educación : la mitad de los chicos de 2° grado no sabe leer en Santa Fe

El Ministerio de Educación presentó resultados alarmantes: solo 1 de cada 4 alumnos alcanza un nivel adecuado. El Gobierno habla de «catástrofe educativa» y lanza un plan de acción urgente para 2025.

Santa Fe. En un acto realizado en el Salón Blanco de la sede de Gobernación en Rosario, el ministro de Educación provincial, José Goity, acompañado por la subsecretaria de Calidad Educativa, Mariana Migliaro, presentó este jueves los resultados de la primera evaluación santafesina de lectura. La prueba, que se llevó a cabo en noviembre de 2024, evaluó a 50.402 estudiantes de segundo grado de escuelas públicas y privadas. Las cifras son contundentes y preocupantes: más de la mitad de los alumnos no logra leer con fluidez, y solo el 25,2% alcanza un nivel óptimo.

Según explicó el ministro, se trata de «la conferencia más importante y dolorosa» de su gestión. A su vez, destacó que esta evaluación forma parte del Plan de Alfabetización Santafesino Raíz, y que los chicos evaluados aún no habían sido alcanzados por dicha política. «Le estamos poniendo números a una catástrofe educativa», sentenció.

Los resultados fueron desglosados en cinco niveles de lectura. Allí se evidenció que un 38,8% de los estudiantes se encuentra en los niveles más bajos (prelector y principiante 1), mientras que un 36% está en proceso de aprendizaje, sin lograr aún la fluidez requerida.

Por otro lado, el informe también visibilizó fuertes desigualdades socioeconómicas. En los sectores más vulnerables, un 58% de los chicos no logra leer adecuadamente, mientras que en los sectores de mayores ingresos ese porcentaje baja al 13%. «Sabemos que el nivel económico impacta, pero el desafío es revertir eso. Tenemos las condiciones y la obligación de lograrlo», insistió Goity.

Además de los datos, durante la conferencia se anunciaron nuevas líneas de acción que se implementarán en 2025. El objetivo central será mejorar la alfabetización temprana, garantizando recursos, libros, formación docente y seguimiento continuo. «Para aprender a leer y escribir no hace falta asesoramiento de Finlandia, sino libros en las escuelas y docentes convencidos de que los chicos pueden aprender», remarcó el funcionario.

El diagnóstico encendió las alarmas y generó un llamado urgente a replantear el sistema educativo. Goity también cuestionó la falta de evaluaciones en años anteriores, atribuyéndolo a un «sesgo ideológico» que consideraba perjudicial medir el desempeño estudiantil.

La situación descripta por el Ministerio de Educación no solo es alarmante: es inaceptable. Que más de la mitad de los niños de segundo grado no pueda leer con fluidez en una provincia con recursos y tradición educativa como Santa Fe es un síntoma de un sistema que ha fallado por años. Y aunque es cierto que la desigualdad social impacta en el aprendizaje, esto no puede ser excusa para la inacción.

Lo importante ahora es que la gravedad del diagnóstico se traduzca en políticas sostenidas, con voluntad política, inversión real y compromiso docente. Evaluar es el primer paso; actuar con firmeza y continuidad, el verdadero desafío.