Acribillaron a un joven que tenía pedido de captura por intentar matar a un chofer de Uber

Villa Gobernador Gálvez.

Un joven de 25 años fue asesinado a balazos en la madrugada del domingo en Riccheri al 2600, de la vecina localidad.  La justicia había emitido una orden de captura en su contra por un violento ataque a un chofer de Uber, instigado desde la cárcel.

Villa Gobernador Gálvez volvió a ser escenario de una brutal ejecución en plena vía pública. En la madrugada del domingo, alrededor de la 1:20, un llamado al 911 alertó sobre múltiples disparos y la presencia de un hombre herido sobre calle Riccheri al 2600, en barrio Mortelari. Personal del Grupo de Respuesta Inmediata (GIRI) acudió rápidamente al lugar y encontró a Axel Nicolás Romero, de 25 años, agonizando en el suelo, rodeado de vecinos que pedían ayuda.

Pese a la llegada de una ambulancia del SIES minutos después, los médicos constataron su muerte en el lugar. Presentaba múltiples impactos de bala. En la escena, los peritos recolectaron al menos 15 vainas servidas calibre 9 mm y constataron daños por disparos en un vehículo estacionado, un Mazda Classic blanco.

Aunque los uniformados consultaron a vecinos para obtener datos sobre los atacantes, nadie aportó información. Sin embargo, una mujer que se identificó como pareja de la víctima brindó sus datos filiatorios, lo que permitió confirmar, tras pasar los datos filiatorios al sistema Cóndor, determinó que Romero tenía un pedido de captura activo por un intento de homicidio ocurrido en noviembre de 2023.

El caso por el cual Romero era buscado ocurrió el 1º de noviembre del año pasado en barrio Giglione, también en Villa Gobernador Gálvez. Esa noche, un chofer de Uber identificado como Maximiliano M. fue emboscado y atacado a balazos mientras esperaba a un supuesto comprador de un vehículo. El conductor resultó herido en el torso, rostro y brazo, y sufrió una lesión medular irreversible que lo dejó sin movilidad en las piernas.

Las primeras pistas del hecho surgieron del hallazgo de un celular en el auto de la víctima, el cual resultó pertenecer a Axel Romero. Aquella noche, tras el ataque, la policía persiguió a un vehículo Cherry Tiggo en el que huyeron los agresores. Dos fueron capturados tras el choque del utilitario en Mitre y 9 de Julio; uno de ellos, menor de edad, quedó a disposición de la Justicia de Menores. Romero logró escapar y permanecía prófugo desde entonces.

Según la imputación del fiscal Lisandro Artacho, el ataque había sido orquestado desde la cárcel por Diego Ariel Vallejos, quien dio la orden de ejecutar al conductor mediante una trampa que simulaba una compra-venta de una camioneta. Otros dos implicados ya fueron imputados, incluyendo a Verónica C., señalada como cómplice al prestar su vivienda para la planificación del atentado.

Romero era el último prófugo de esa causa. Las autoridades ahora intentan determinar si su asesinato está vinculado al intento de homicidio anterior o si responde a otras disputas, posiblemente relacionadas con el narcomenudeo, dado que su rol en una banda manejada desde la cárcel aún está bajo investigación.

El fiscal Artacho ordenó las primeras medidas: relevamiento de cámaras de seguridad, toma de testimonios, peritajes balísticos y la correspondiente autopsia. Por el momento, no hay detenidos ni testigos directos del crimen.